miércoles, 29 de abril de 2020

TURISMO CULTURAL CREATIVO

TURISMO CON PROPÓSITO




Cada hombre lleva consigo una bolsa con hojas de coca, que mastican para conseguir un efecto ligeramente estimulante.

Cuando dos hombres se encuentran, se intercambian un puñado de hojas como señal de respeto mutuo.
La actividad de tejer es una ocupación generalizada y valorada dentro del pueblo Kaggabba, las fibras que utilizan, son naturales- fique y algodón- para la producción de mochilas, vestidos y artesanías tradicionales. Para teñir todos estos accesorios se utilizan raíces y cortezas de árboles
Los kogui tienen un patrón de residencia móvil. Una vez por semana se desplazan hacia los pueblos en donde construyen bohíos circulares agrupados alrededor de la Casa maría, casa ceremonial masculina.











El pueblo Munka Kogui le dio luz verde a las autoridades departamentales del Magdalena para ofrecer a su comunidad como un destino turístico para quienes desean conocer y respetar su cultura.


Así lo reveló en un evento en Medellín el secretario de Turismo del Magdalena, Fidel Vargas, quien aseguró que desde hace años las comunidades indígenas alrededor de la Sierra Nevada de Santa Marta se han negado a recibir turistas, pero al inicio de este 2017 el Mamo, quien es el líder del pueblo, pidió que se incluyeran y son los primeros que lo permiten.
El pueblo Munka Kogui se encuentra sobre la cuenca del río Don Diego de la Sierra Nevada, por lo que ya se están armando paquetes para visitas de máximo dos horas y con un guía turístico de ese misma comunidad ancestral.







TURISMO PATRIMONIAL CULTURAL

CONOCIENDO EL MUNDO DE LOS "KOGUIS"


Los Kogüi: ubicados en la zona norte se centran en la agricultura y viven en la creencia del cuidado de la tierra y la naturaleza.La Sierra Nevada de Santa Marta es uno de los lugares más espirituales de Colombia y fue habitado hace cientos de años por los Tayrona, cuyos descendientes se han repartido en diferentes grupos a lo largo del norte del país como por ejemplo los Kogui, los Wiwa o los Arhuacos

Allí podrás recorrer los caminos de piedra hasta llegar a la famosa Ciudad Perdida, la cual fue fundada hace más de mil años y descubierta en la segunda mitad del siglo pasado. En la Sierra Nevada podrás conectarte con la cultura ancestral de los indígenas a través de rituales relacionados con la espiritualidad y la limpieza de las energías, o viviendo experiencias únicas como tener una boda bajo los mandatos nativos. Quienes promueven el turismo en la región también hacen énfasis en la protección de las costumbres y el entorno, motivando así la responsabilidad de cada viajero en la conservación del lugar.
TURISMO KOGUIS







 Para quién es la experiencia?

Es para los que quieren conocer profundamente Colombia y su cultura. Aquellos con deseos de explorar caminos desconocidos de la Sierra Nevada de Santa Marta. Los que deseen estar en contacto con los aborígenes de la región y conocer sus costumbres y mitos. Esta travesía tipo aventura es una ruta exigente, sin las comodidades de viaje del turismo convencional.  No hay camas ni hoteles convencionales, la acomodación se lleva a cabo en hamacas en las casas campesinas o indigenas.

Para este recorrido el visitante debe estar en condiciones físicas saludables.  No es apto para discapacitados por no contar con los servicios requeridos para ellos.  Por las condiciones del viaje no se recomienda para niños menores de 8 años ni adultos mayores a 70 años o con problemas crónicos de salud. 



YOUTUBER DANIEL TIRADO

Daniel Tirado muestra como es convivir con esta comunidad haciendo un turismo responsable y respetando las diferentes culturas como se puede observar en el video.
"Este hotel donde me quede, Playa La Roca, fue construido por una gente que vivió alla en la Sierra Nevada con los Kogui, y junto a ellos tuve acceso a unos lugares increíbles, que les ire mostrando de a poquito en los proximos videos... ;)"

UNESCO

UNESCO DE LA MANO CON LA COMUNIDAD "KOGUIS"


La Sierra Nevada de Santa Marta fue declarada Parque Nacional Natural de Colombia en 1964 y una Reserva de la Biósfera de la UNESCO en 1979. “Los Parques Nacionales Tayrona y Sierra Nevada de Santa Marta y sus Sitios Arqueológicos” fue inscrito en la Lista Indicativa colombiana de bienes de Patrimonio Mundial en 2012.



La Sierra Nevada de Santa Marta es la cordillera costera más alta del mundo, y contiene ejemplos de todos los biomas presentes en Colombia, siendo una reserva importante de fauna y flora. Durante miles de años, el área es el hábitat de varios grupos indígenas descendientes de la cultura tayrona, tal como es el caso para las comunidades Arhuaco, Kogui, Kankuamo y Malayo quienes continúan a preservar sus tradiciones e idiomas originales, a pesar de las diversas presiones del mundo contemporáneo.  Declaratoria de la UNESCO




Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta siguen viviendo entre grupos armados y minería.

La situación para los pueblos indígenas que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta y sus alrededores sigue siendo bastante difícil. Desde mediados de este año la Defensoría del Pueblo alertó del riesgo que corren las comunidades indígenas que viven en jurisdicción de los municipios de Ciénaga y Santa Marta en el departamento de Magdalena y Dibulla en el departamento de La Guajira, por cuenta de la presencia de grupos armados en la zona.
La situación es particularmente preocupante para las comunidades indígenas Kogui, Malayo, Arhuaco y Kankuamo que se asientan en la zona montañosa de la Sierra Nevada de Santa Marta. Además, hay dificultades para los funcionarios públicos y contratistas de todas las entidades del Estado que adelantan labores en esta región; lo mismo que para los líderes sociales y defensores de derechos humanos.




TERRITORIO DE LA COMUNIDAD INDÍGENA KOGUIS

ASPECTO GEOGRÁFICO 



El pueblo Kággabba comparte la Sierra Nevada de Santa Marta con tres pueblos indígenas: Wiwa, Iku y Kankuamo. Junto con estos pueblos se ejerce control social y jurisdiccional sobre el territorio, el cual fue titulado bajo la figura de resguardo, conocido como resguardo KoguiMalayo-Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, el cual se encuentra ubicado en los municipios de Santa Marta (Magdalena), Riohacha y San Juan del Cesar (Guajira) y Valledupar (Cesar). La formalización del resguardo fue el 8 de octubre de 1980, mediante la resolución 0109 del INCORA con una superficie de 364.390 hectáreas. El resguardo ha pasado por cuatro procesos formales de ampliación, buscando la consolidación y recuperación del territorio ancestral y de los sitios sagrados. El último proceso pretende ampliar en 58.086 hectáreas para lograr un aproximado de 448.319 hectáreas. (Diagnóstico y líneas de acción para las comunidades Wiwa, 2015).  Documento del Ministerio de Cultura











Los Kogui - Malayo (o wiwa) están localizados en las vertientes norte y nororiental del macizo de la Sierra Nevada de Santa Marta. Desde un punto de vista ambiental, este territorio se caracteriza por poseer una gran variedad de ecosistemas con posibilidades diferentes para el desarrollo de la vida humana.La vertiente norte, en particular, muestra una topografía muy quebrada en la que alternan cuchillas montañosas interrumpidas por profundos valles - que a su vez forman el cursor de torrentosos ríos que fluyen en un sentido general sur - norte.
Estas montañas y valles presentan, así mismo, una gran diversidad de paisajes que cambian desde la relativa aridez y sequedad de las áreas costaneras, hasta la frondosidad de la selva húmeda de montaña y la desolación casi lunar de los páramos que anteceden a las nieves perpetuas.





En todo este territorio asientan varias "comunidades "Kogui", independientes y en alguna medida autónomas, dedicadas a una agricultura itinerante y al pastoreo de montaña. Dichas comunidades se distribuyen altitudinalmente a lo largo de los ríos principales de la vertiente norte (Ríos Garavito, San Miguel, Ancho, Palomino y Don Diego), o se localiza en ciertos valles más o menos planos de la vertiente nororiental. Cada una de ellas está conformada por la gente del común, denominados por ellos mismos como los vasallos, sus sacerdotes nativos (o mámas) y los hombres mayores de alto rango, personas que en conjunto constituyen un vecindario, un asentamiento permanente o "pueblo", siempre localizado cerca de las riberas de uno de los ríos principales del territorio. Por lo demás, algunos de estos pueblos son de una considerable antigüedad en la medida en que, fueron organizados durante el siglo XVIII.

Aunque lo más usual es que en cada uno de estos valles se fundó un pueblo también puede suceder que se encuentren dos de ellos en el mismo valle - un factor de gran importancia por cuanto puede significar que exista una yuxtaposición de las zonas agrícolas y de pastoreo que "pertenecen" a dos pueblos diferentes.

En concreto, en el Río Don Diego se localiza Uluéiyi (o Don Diego); en el Río palomino está Taminaka (o Palomino) y Hukuméiji; en el Río Ancho se fundó Yinkuámero; en el Río San Miguel se localizan Santa Rosa y San Miguel; en el Río Garavito están San Francisco (Luaja), San Antonio (Maldakaja) y Nibiyaka; en la vertiente nororiental, sobre el Río Potrero está Avingue, y en las márgenes del Río Guatapurí se encuentra Maruámake (San José).


HISTORIA Y ASPECTO GEOGRÁFICO

Kogui "Los guardianes de la armonía del mundo" -  Kaggabba, Kogui, Cogui.

Historia 

En la época de la conquista, el encuentro cultural con conquistadores y colonizadores provenientes de España, produjo cambios culturales que se evidencian en la actualidad. Sin embargo, éste y los demás pueblos indígenas de la Sierra lograron un grado de mayor autonomía, que a pesar de cierto sometimiento religioso y laboral, les permitió una mayor pervivencia de tradiciones. El contacto con peninsulares, criollos y mestizos generó cambios en el esquema social tradicional, con la introducción de sistemas de gobierno coloniales y pautas de religiosidad católica. Sin embargo, como sucedió con los demás pueblos serranos, la permanencia en su ley de origen, los guió para retirarse y resguardarse en las partes altas de la sierra, en espacios de difícil acceso colono, donde se reorganizaron con un fuerte sentimiento de identidad y de autodeterminación.  Organización mundial indígena de Colombia





Unos 3.500 indígenas Kogi sobreviven en las montañas, los valles y los cañones que la acción paciente y milenaria de las fuerzas tectónicas y de los elementos ha formado en la vertiente norte de la Sierra Nevada de Santa Marta. Ellos son los descendientes obstinados de antiquísimos pueblos nativos, que una vez se enfrentaron al invasor español que venía en busca de un Nuevo Mundo para la vieja Europa.
Al comenzar el siglo XVII la invasión española había destruido la gran cultura Tayrona, habitante ancestral de la Sierra Nevada de Santa Marta, el cual es un macizo independiente del sistema andino que se eleva desde el mar hasta 5.775 metros de altura. Su superficie de 21.158 km2 conforma un ecosistema único en el mundo con nieves perpetuas a orillas de un mar tropical.
 Los kogui están emparentados con la cultura Tayronas, que floreció en la época de la conquista española, y han vivido aislados por generaciones. De hecho parte de los kogui actuales procederían de tayronas propiamente dichos que se refugiaron con los kogui.

Aspecto geográfico: Se encuentran ubicados en la vertiente norte y sur de la Sierra Nevada de Santa Marta, en la parte correspondiente a Guatapurí, en lo que se conoce como Maruámake del resguardo Arhuaco de la Sierra; la mayoría de la población kogui vive en los departamentos de La Guajira, Cesar y Magdalena.

Culturales: La sierra es considerada como un cuerpo humano, donde los picos nevados representan la cabeza; las lagunas de los páramos el corazón; los ríos y las quebradas las venas; las capas de tierra los músculos; y los pajonales el cabello. Con esa base, toda la geografía de la sierra es un espacio sagrado.

El Mamo es el personaje central dentro del sistema de representación de los Kogi. Él es el intermediario entre las fuerzas celestiales y los hombres. Su sabiduría y conocimiento permite el equilibrio entre las fuerzas. Para ellos el fin del mundo se acerca, pues los "Hermanos Menores" no están interesados en proteger la naturaleza.




COSMOLOGÍA "KOGUIS"

EL GÉNESIS DE LOS KOGUIS


Fragmento del libro Sueños con Jaguares: mitos y cuentos de los indígenas colombianos - 2006 Textos de Isabel Crooke Ellison




La génesis fue el mar. Al principio todo era oscuro. No había sol, luna, gente, animales, ni plantas. El mar, la Madre, agua por todas partes, río, quebrada, laguna, no era persona, nada, cosa alguna, solo Aluna, pensamiento, memoria. Existían nueve cielos, el primero habitado por ella junto a las tinieblas. Luego se formó otro más arriba anidado por un Hijo y un Padre tigre, no animal, sino Aluna, espíritu. Después se creó otro donde vivía gente sin huesos, sin fuerza, eran como gusanos, lombrices. Llegó el cuarto albergado por otras Madres y Padres, entre ellos Sai-Taná, el único en enterarse de que tendríamos cabeza, cuerpo y extremidades. Apareció el quinto con la primera casa construida en Aluna, en este mundo moraba muchedumbre sin orejas, ojos, narices, solo pies. Aquí la Madre confirió el habla sin palabras. Al brotar el sexto, no teníamos brazos, tampoco cabeza, sin embargo empezaron a nacer los dueños del universo divididos en dos firmamentos: azul y negro. En el octavo, aparecieron treinta y seis Padres, aún había agua por todas partes. Los Padres en el noveno hallaron un enorme árbol y en el cielo sobre el océano construyeron una fuerte casa de madera, paja y bejuco; a esta vivienda la llamaron Alnaua. Aún no había tierra, tampoco amanecer.


Nació el primer hombre en cuatro procesos: la Madre tomó de su cuerpo un pelo untado con la sangre de su mes y soplando le dio vida. Moldeó el primero sin huesos, el segundo sin cuerpo, el tercero sin fuerza, el cuarto, tal como somos hoy. Hizo emerger el dedo grande y así, sucesivamente, cuatro más pequeños, hasta conformar el pie, luego la pantorrilla, la rodilla, el muslo, el tronco, los brazos, las manos y por fin la cabeza sin lengua y sin habla. Ella se la dio y lo bautizó Sintana. Él nació en un techo de espuma, en la penumbra, no había sol, ni luna.

“Esa es una parte acerca del mito de nuestra creación. Las montañas se asomaron cuando los Padres excavaron la tierra empujando el mar hacia dentro”, contó, nostálgico, Jacinto Torres Chaparro.   ARTÍCULO DE LEONOR ESPINOSA

TURISMO CULTURAL CREATIVO

TURISMO CON PROPÓSITO Cada hombre lleva consigo una bolsa con hojas de coca, que mastican para conseguir un efecto ligeramente est...